lunes, 21 de febrero de 2011

Talento de Ascenso: Facundo Melivillo.



 El fútbol de Ascenso desde siempre ha sido una inagotable cantera de jugadores jóvenes que nutren luego a la Primera División. Algunos tienen suerte y llegan, otros, se quedan desplegando su talento en las divisionales menores.

 Lo que hoy nos toca presentar no es un jugador hecho listo para subir, es una promesa pero con un talento descomunal que apenas paso las 18 primaveras. Hoy presentaremos a Facundo Melivillo.

 Comenzó su historia futbolística en Platense, donde con solo 17 años debutó en la Primera en un partido frente a Aldosivi y de aquí en adelante no salio más. Si bien el equipo no pudo evitar el descenso, Melivillo fue uno de los mejores jugadores del torneo.

 Su posición puede definirse como un delantero por afuera, aunque por sus condiciones físicas (1,80, buen porte) también puede jugar por adentro. Se destaca por su potencia física y por su habilidad en el mano a mano con pelota dominada, ya que cuenta con una gran técnica.

 Racing, Boca, Velez, Lanús y algunos clubes de Europa pujaron por los servicios del chico del chico de General Pacheco , aunque finalmente (luego de un paso fugaz por Arsenal de Sarandi) firmó en Almirante Brown, donde se espera que Blas Giunta pueda terminar de formarlo como jugador y pueda en un futuro cercano destacarse en las canchas de la máxima división.

 
Alejandro Romero

viernes, 18 de febrero de 2011

´´Le estoy muy agradecido a este deporte que me dió la posibilidad de vivir haciendo lo que me gusta´´



Nuestro personaje de hoy definivitamente lleva una carrera bastante particular, ya que a través de los años la pelota lo ha llevado de viaje por todos lados. Desde Chile a Marruecos, con una cantidad interesante de países en el medio.

Eso es lo que tiene el fútbol que lo diferencia de cualquier profesión. La pelota te puede dar la posibilidad de viajar, conocer nuevos lugares, de crecer en todo sentido. Todo eso lo vivió Cristian Jeandet.

Comenzó su carrera en Estudiantes de Concordia, pasó a Newell's sin debutar en Primera y llego al Torneo Argentino A, su gran despegue, donde defendió (y como) las camisetas de Ferrocarril de Concordia y Patronato.

A fuerza de goles, Jeandet se iba haciendo un lugarcito en el mundo del fútbol y llegó por primera vez a un equipo de Buenos Aires como jugador del Club Atlético Lanús, aunque sin demasiada suerte.

El año siguiente, cambió los micros por aviones y se fué a jugar nada mas y nada menos que al fútbol europeo. Anduvo por Italia, Yugoslavia y Suiza hasta que en el año 2000 volvió a nuestro Continente para jugar en Palestino de Chile.

Un par de años después, nuestro país volvió a abrirle las puertas para jugar primero en Central Córdoba y luego en Instituto, aunque volvió a partir pero esta vez a Bolivia para jugar en Blooming primero y en el Sport Boys peruano después.

Pero la patria tira. Y la B Nacional también, por eso regreso un ratito a su provincia para jugar en Gimnasia y Esgrima de Concepción. Y aunque el equipo no pudo evitar el descenso, fue uno de los mejores jugadores de la temporada  lo que le dio la chance de retornar al Sport Boys.

A su vuelta, una nueva categoría lo esperaba. La B Metropolitana, siempre tan complicada, era el nuevo destino del goleador. Sarmiento de Junín, un equipo de ciudad siempre bien reforzado en cada temporada, contrató al goleador con el único objetivo de lograr el ascenso a la B Nacional.

Aunque no se consiguió, fue tan buena su performance que al año, todos se peleaban por los servicios del goledor, aunque Estudiantes de Caseros fue finalmente el que le puso un nuevo rumbo a su carrera. Lamentablemente para ellos, a los seis meses Jeandet partió, aunque esta vez a un lugar al menos desconocido: El fútbol marroquí.

Sin embargo, al año siguiente se lo pudo ver por televisión disputando la Copa Libertadores de América, el torneo más prestigioso a nivel clubes de Sudamérica, para el Mineros de Venezuela.

Tras su paso internacional, sorpresivamente, al final de esa temporada firmó su vínculo con Villa Dálmine, un club con pretensiones de ascenso en la Primera C hasta que en el 2010, tras un paso por Almagro, firmó en Deportivo Laferrere donde aún continua rompiendo redes como en sus primeros tiempos.

Hoy, en una charla con El Ascensor, el nacido en Concordia nos repasa su carrera, sus pasos por el exterior y las experiencias que cada paso y el fútbol le dejo para la vida. Imperdible...

¿Cómo fueron tus inicios en el fútbol?


- Mis inicios en el fútbol fueron en Estudiantes de Concordia, ciudad donde nací. Jugué en el año 1988 en Infantiles y convertí 63 goles en 28 partidos. Al año siguiente nuevamente en la misma categoría convertí 68 goles en 34 partidos, y ahí sale la posibilidad de incorporarme a Newell's, donde hice todas mis inferiores hasta reserva, sin llegar a debutar en Primera. Estando en N.O.B. sale la posibildad de jugar el Argentino A para Ferrocarril de Concordia; y estuve 6 meses a préstamo. Los 6 meses restantes juego en el mismo torneo, pero para Patronato de Paraná.


¿Cómo viviste el cambio de un equipo de ciudad como Patronato a uno de Capital y de Primera División como Lanus? ¿Qué diferencias encontraste y como fue la adaptación?

- El cambio es tremendo. Por suerte cuando llego a prueba a Lanus, me encuentro con un grupo y un plantel excelente, de jugadores importantes, que me ayudaron y me hicieron las cosas muy fáciles. La adaptación fue rápida, y, mas allá de que no tuve muchas posibilidades de jugar, porque había jugadores como Enria, el Chupa López, Ibagaza y Hugo Morales, estoy muy agradecido de haber podido estar en ese plantel y haber obtenido el sub-campeonato de la Copa Conmebol. Para mi era un logro extra, porque 6 meses atrás estaba jugando el Torneo Argentino A.

¿Cómo fue tu paso por el fútbol europeo? ¿Qué te dejó en lo deportivo y personal?

- Luego del paso por Lanús, se me dio la posibilidad de llegar a Fidelis Andria, un equipo del Sur de Italia que jugaba la serie B. Al principio me resultó todo muy complicado, el idioma, las costumbres, los entrenamientos y el estar lejos de mi familia, se me hizo muy difícil. Mas allá que tuve la chance de jugar, creo que no era el momento de hacer ese cambio, porque no estaba preparado, pero el haber ocupado cupo de extranjero (en la serie B es solo 1) porque yo no tengo pasaporte comunitario, me sirvió muchísimo y me abrió otras posibilidades en Europa. En lo deportivo me ayudo muchísimo a madurar y cambiar bruscamente el nivel de entrenamiento, y en lo personal, siendo muy chico, me hizo vivir cosas que no se olvidan nunca más.

Volviste a Sudamérica y en diferentes pasos, estuviste en Chile, Bolivia y Perú, ¿Cómo fue cada uno de esos pasos y que diferencias encontraste con el fútbol argentino? En sentido deportivo, institucional…

- El fútbol me dio la posibilidad de conocer distintos países, costumbres y niveles de entrenamientos. Tuve la fortuna de jugar en Europa (Italia, Yugoslavia, Suiza) en Sudamérica (Perú, Chile, Bolivia y Venezuela) y en África (Marruecos), y todos me enseñaron algo y me dejaron algo en mi vida. Estuve en países muy bien organizados a nivel deportivo e institucional, y en otros no tanto, pero lo bueno de todo es que me sirvieron como futbolista y más que nada como persona. Pero como el fútbol argentino no hay. Acá se vive de otra forma, y se respira fútbol todo el día, y eso no se compara con nada. Realmente es una pasión. Pero en todos los países que estuve, me trataron muy bien y mas allá de que se extraña, no tengo nada de que quejarme.

¿Cómo viviste la experiencia de la Copa Libertadores? Porqué luego de eso la vuelta a Dálmine?

 - Jugar la Copa Libertadores era mi sueño, era lo que anhelaba de chico, y por suerte lo pude cumplir. Lo viví con muchas ganas y euforia, jugando para Mineros de Guayana, me toca enfrentar a Arsenal, venir a jugar a mi país, a ese nivel, era algo muy importante para mí. Cuando regreso de Venezuela surge la posibilidad de jugar en Dalmine, y la verdad el cambio fue muy brusco, era la C, una categoría que no había jugado nunca, que parece fácil, pero es todo lo contrario. Al principio me costo, pero estaba en mi país, con compañeros excelentes, dirigentes que me cumplieron en todo, eso me hizo trabajar con alegría y tener un campeonato bueno, que llegamos a pelear por el ascenso, y quedamos a un pasito de lograrlo.

Acá en nuestro país jugaste en la B Nacional, B Metropolitana y la C. ¿Qué diferencias encontrás en cada una de las categorías?

- Acá en nuestro país, tuve la suerte de jugar en Primera A, Nacional B, Metropolitana, Primera C, y el Torneo Argentino A. Todas son muy distintas, desde los lugares de entrenamientos, concentración, y nivel de rivales a los cuales enfrentás, pero en lo que si hay diferencias, es en que mas bajás de categoría, mas duro es el torneo, tenés menos espacios, la marca es mas aguerrida, el nivel arbitral es mas bajo, las canchas son mas feas y luchas con cosas extra futbolísticas que te hacen todo mas difícil.

¿Cómo fue tu paso por un fútbol nuevo como el marroquí y en cuanto crees que influyó la temporada en Sarmiento de Junín?

 - Cuando llego al Widad de Casablanca, era todo nuevo para mi, pero por suerte viaje con Claudio Ortiz, que ya habíamos sido compañeros en Sarmiento, y eso ayudó muchísimo. Me sorprendí al ver un fútbol muy técnico, rápido y fuerte, muy parecido al nuestro. La diferencia esta en que son muy desordenados, pero allá se vive el fútbol como acá, es una pasión. Volví a ver los potreros y los partiditos en la playa, desde la mañana temprano, muy parecido a la Argentina. Ahí tuve la posibilidad de jugar la Copa de Campeones de África, enfrentar a Mauritania, Malí, y viajar y conocer muchos países de ese Continente.

¿Qué fue lo mejor y lo peor que te dejo el fútbol?

- Todo lo que me dejó el fútbol, ha sido muy positivo en mi vida. Con alegrías y tristezas, desde los primeros partidos que jugué en mi ciudad, hasta hoy que me encuentro en Laferrere.  Me ayudó a madurar en todo sentido, a tomar decisiones a veces no muy acertadas, a conocer países, costumbres y personas, de todo tipo, religión, color , idiomas, así que estoy muy agradecido a este deporte que me dio la posibilidad de vivir haciendo lo que más me gusta

¿Qué le dirías a un chico que recién comienza?

- Quizás no soy el mas apropiado en dar consejos, porque he cometido muchos errores en mi vida, pero lo que le puedo decir es que es muy lindo se futbolista, poder vivir de esto, pero lo importante es crecer como persona. No es todo fácil en la vida de un futbolista, así como vivís cosas muy lindas e inolvidables, también se viven cosas muy duras, el estar mucho tiempo lejos de tus seres queridos, las lesiones, las injusticias, pero si uno se decide a ser futbolista, hay que jugársela siempre, creer en uno, tratar de progresar día a día, y vivir cada entrenamiento como si fuera el último. Escuchar y aceptar consejos, y nunca perder la humildad, porque el fútbol es como una rueda, hoy estas allá arriba, pero en cualquier momento estas abajo, y los golpes son duros, así que hay que estar preparado para todo.


Alejandro Romero

miércoles, 16 de febrero de 2011

Del Ascenso para el mundo: Javier Pastore.


 Desde muy chiquitito Javier, o El Flaco como popularmente lo conocen, se destacaba por sobre sus compañeros. Los que jugaron con el o lo vieron jugar, pueden testificarlo. El flaquito la tenía atada.

 Tanto es así que con solo 15 años se lo llevaron a Europa, a prueba al Saint Etienne y al Villarreal, aunque en ninguno de los dos tuvo éxito. Marche preso el técnico que lo vió y no lo dejó!!!

 Así fue que volvió a nuestro país, con el contrato y el salto deportivo aún en sus fantasías, pero con la sonrisa ancha de haberse sacado una foto con su ídolo de siempre Juan Román Riquelme.

 Así todo, un par de años después, a los 17, hizo la pretemporada en Talleres de la mano de Ricardo Gareca, gran captor de talentos jóvenes, y debutó oficialmente, aunque luego volvió a bajar a la Reserva.

 En el 2007, le llegó un ofrecimiento para jugar en la Reserva de River o en la Primera de Huracán. Que tema... Apostar por algo en grande o ir a lo seguro en un club donde probablemente tendría más chances de jugar… El fue a lo seguro, y le salio bien. Y mas que bien también.

 Aunque las cosas en un principio no fueron fáciles. Los primeros seis meses tuvo que verlos desde la tribuna, ya que un problema contractual (Talleres no mando el pase) lo dejaron fuera incluso de los entrenamientos.

 En una nota con la revista El Grafico detalló perfectamente la situación ´´Tenía que ir a correr a la cinta de un gimnasio, solo, casi sin contacto con mis compañeros, no podía ni ir a la cancha, me volvía para Córdoba. Fueron casi 5 meses así. Una lástima, porque Mohamed me había dado toda la confianza”.

 Solucionado el problema, estaba para jugar, con la ilusión renovada pero… Otra piedra se cruzo en su camino. En la primer práctica de la pretemporada se lesiono el tobillo y estuvo otros 4 meses parado.

 Pero el pibe jamás perdió la fe. Se recupero, volvió y debuto oficialmente justamente en el debut de Ángel Cappa al frente de Huracán, en un partido frente a River. Este técnico fue quien quizás marco como a pocos la carrera de Pastore. Le dió continuidad, rodaje y lo dejó jugar como el sabe.

 Llegó el Clausura 2009 y con el la gran explosión de Huracán y de Pastore. El campañon realizado por el globo perdido en la ultima fecha fue un antes y un después para la vida de todo ese grupo.

 Su gambeta vertical a velocidad, su toque preciso y su habilidad desmesurada (Maradona llego a llamarlo ``Un irrespetuoso, un maleducado del futbol´´) sin perder el potrero y la elegancia llamaron la atención de toda Europa, desde el Manchester y Milán hasta el Palermo, club por el que finalmente ficharía.

 Sus primeros momentos fueron extraños. Era suplente de un equipo en el que no abundan estrellas, pero el presidente, Maurizio Zamparini confiaba tanto en las condiciones del Pastore que hasta llego a pedirle al técnico que lo ponga o el próximo que iría al banco (a cobrar su ultimo sueldo) seria el. Y así empezó a jugar. Y la empezó a romper.

 La temporada 2009/2010 fue el despegue para el cordobés, ya que ganó el Oscar del Calcio como Mejor Futbolista Joven y fue el pilar del campañon realizado por el equipo y que aún sigue sosteniendo en puestos de vanguardia.

 Claro, el pibe que había sido rebotado en aquel entonces en los clubes Europeos, hoy era la joyita difícil del mercado, tanto que llamó la atención de clubes como el Manchester City, Inter, Chelsea, Milán y Barcelona. También participo del último Mundial en Sudáfrica y fue una de las grandes sorpresas del campeonato.

 Fantasía pura, diría un popular personaje, Pastore es y será uno de los grandes jugadores que tendremos en el fútbol mundial de aquí a muchos años. Y por suerte es argentino. Y para regocijo nuestro, salido del Ascenso.


Alejandro Romero

lunes, 14 de febrero de 2011

Talento de Ascenso: Leandro Becerra.



 Nuestro personaje de hoy tuvo un inicio en el fútbol bastante insólito. Se inició en las divisiones inferiores de Talleres de Córdoba y con solo 17 años paso al Mérida de México.

 Un solo año le bastó para mostrar sus enormes condiciones y pasar a la Mayor League Soccer, mas precisamente al DC United, el equipo mas importante de aquel país.

 Tras sus incursiones por Norteamérica, regresó al país para jugar en Atlético de Rafaela, para luego pasar a Tiro Federal de Rosario, donde tuvo una gran temporada y recalo finalmente en  Belgrano de Córdoba, donde fue pieza clave durante toda la temporada con Dalcio Giovanoli al mando, quien llego a compararlo con el ''Negro Ortiz'' , hasta la llegada de Omar Labruna que inexplicablemente decidió apartarlo del plantel.

 Volante izquierdo, de gran técnica con pelota dominada, encarador y de muy buen despliegue, Becerra se había hecho un nombrecito en nuestro fútbol y Quique Hrabina se lo llevó a su dream team sanjuanino en el 2009 en búsqueda del tan ansiado ascenso.

 Pieza clave del equipo en las primeras fechas, el equipo sensación se fue cayendo a pedazos en proporción al rendimiento de sus jugadores y terminó en la medianía del torneo.

 Esto claro, desencadenó en la salida del DT (como siempre, el único señalado) que pronto consiguió trabajo en Atlético de Tucumán y claro, se llevo a su jugador fetiche, que hoy nuevamente es una de sus piezas claves en la gran campaña del Decano.

En un puesto donde no abundan jugadores, menos con sus características, probablemente una buena campaña o un ascenso pueda depositar de una vez por todas a Becerra en la Primera División. Un gran talento que aún pasea sus gambetas por las canchas del Ascenso. Por su bien, esperemos que no por mucho tiempo.

Alejandro Romero

viernes, 11 de febrero de 2011

El día del arquero

De pibe uno es arquero por vocación o descarte: ``Atajo yo´´ o ``Vos gordo anda al arco´´ Pero predomina el descarte o el negociado ir y venir de incesantes arqueros siempre renovados ``Viejo, un gol cada uno… Ahora te toca a vos´´ Es decir que la vocación pateadora es primeriza, instintiva. La atajadora, no. La primera tiene que ver con la ardoros ...a actividad infantil, la participación directa solo limitada por el grado de iniciativa para correr como un desaforado atrás de la pelota. La arqueridad, en cambio, se vincula a un cierto grado de madurez. El que ataja es porque ha vivido. Aunque sea un poquito.

Y vivir es tener conciencia de la malaria –entre otras cosas- trascender el juego y asumir que se puede perder: el arquero apuesta siempre y no tiene empate. Tanto el gordito que se banca las puteadas porque no le salio al habilidoso que venia con pelota dominada, como el vocacional que la perdió en un lujo y también es masacrado sin piedad, ambos aprenden de salida eso de que ``el puesto mas ingrato´´.

Como el referí, el arquero suele ser bueno cuando pasa desapercibido, cuando hace fácil lo difícil, cuando simplifica. Se repara en el cuando se equivoca y su error no es suyo solamente: Todos los demás pagan por el y el paga por todos. Pobre, maneja culpas.

Juan Sasturain

Del libro Ser o no ser arquero de Lucio Fernandez Moores